Coldplay artista del Mes!!!

sábado, 2 de agosto de 2008


...sentir orgullo. Muchos quizás se tomarían toda una carrera para llegar a una canción como Lost, okey, U2 seguramente ya las tenía archivadas en sus primeros demos…pero es U2. A Coldplay las quejas les resuenan más a menudo, ¿de dónde salen estos inglesitos recicladores de melodías!!! Va siendo hora de ampliarles el crédito y pensar que las grandes arenas del mundo rebozan de felicidad, era hora de que nazca un nuevo monstruo de estadio. Y todo hecho a fuerza de canciones como Lovers in Japan/ Reing of Love, canciones que llevan nuevamente el ritmo del piano a un lugar estelar. Pero ese aura de banda college no desaparece jamás, algo que seguramente Eno aceptó que así sea: es la esencia, es la sangre factor Coldplay, aquí puede llamarse Strawberry Swing, o Cemeteries of London. ¿Y Violet Hill? El momento más oscuro de su carrera, la crudeza por la cual lucha una banda gigante encerrada en un estudio durante meses. Y todo lo malo y angustiante que allí pueda suceder tiene su final feliz: se llama Viva La Vida. Tanto la canción como el disco dan esperanzas por igual. A eso también vino Coldplay al mundo.

Biografia

Con tan solo cuatro discos de estudio no exageraríamos en afirmar que Coldplay es una de las bandas más grandes del planeta. Y la sensación de perpetuidad dentro del show business parece no tener fecha de vencimiento para Chris Martin y los suyos. Empezando como una tímida banda de universitarios ingleses hasta dominar en la actualidad cualquier lugar que se propongan, desde el compromiso político e ideológico, algo que han sabido aprender de U2, hasta la popularidad de sus canciones, brillantes combinaciones de sentimiento y perfección, con la suficiente cuota de ingrediente épico capaz de conquistar grandes arenas y teatros. La sensibilidad de sus composiciones también han sido vistas de reojo por quienes los consideraban demasiado blandos y melancólicos…no hace falta explicar que Coldplay supo demostrar que lo suyo es un estilo en si mismo y que poco tienen de chicos tristes que lloran por cualquier injusticia. Y lo mejor, siempre lo han tomado con mucho humor.
Coldplay, la sensibilidad al poder
Con tan solo cuatro discos de estudio no exageraríamos en afirmar que Coldplay es una de las bandas más grandes del planeta. Y la sensación de perpetuidad dentro del show business parece no tener fecha de vencimiento para Chris Martin y los suyos. Empezando como una tímida banda de universitarios ingleses hasta dominar en la actualidad cualquier lugar que se propongan, desde el compromiso político e ideológico, algo que han sabido aprender de U2, hasta la popularidad de sus canciones, brillantes combinaciones de sentimiento y perfección, con la suficiente cuota de ingrediente épico capaz de conquistar grandes arenas y teatros. La sensibilidad de sus composiciones también han sido vistas de reojo por quienes los consideraban demasiado blandos y melancólicos…no hace falta explicar que Coldplay supo demostrar que lo suyo es un estilo en si mismo y que poco tienen de chicos tristes que lloran por cualquier injusticia. Y lo mejor, siempre lo han tomado con mucho humor.
Una canción llamada Amarillo
Primero fue Yellow, aquella canción irrompible, un clásico instantáneo sin demasiado tiempo para desarrollarse como tal. Con aquella canción Colplay logró que otra vez las miradas de posen sobre la isla británica y que no todo sea retro rock crudo con postura de rocker desenfadado. Con el carisma necesario (nada de exageraciones ni poses desmedidas), la mirada perdida de Chris parecía estar destinada al éxito. Y allí donde parecía no haber riesgo ni sorpresa mediante, apareció una banda con las canciones que hace rato nadie era capaz de componer, corría el año 2000: Parachutes, Trouble, Don’t Panic, Shiver. Enseguida los cuatro chicos empezaban a ser la mayor esperanza inglesa y el “estilo Coldplay” era la mejor exportación del pop británico en años. No había demasiado misterio en sus canciones, ni vanguardistas ni afectos al dance, simplemente con la sensibilidad al rojo vivo para que una canción pueda ser cantada por muchos desde padres a hijos, lo que se dice una banda de alcance popular. Eso, sumado a la imagen de chicos buenos y confiables cerraron el círculo de la confianza, solo restaba prepararse para todo lo que vendría. Esto se llamó A Rush of Blood to the Head (2003), su segundo trabajo, más intenso que su anterior disco, haciendo de los detalles épicos su mayor atractivo. Las ventas aumentaron pero no quitaron de camino a una banda de apariencia tranquila y relajada, con sus vidas privadas todavía a salvo de indiscreciones que poco aportan. Sin embargo la popularidad de Coldplay estaba en su punto máximo, las comparaciones con U2 inundaban las revistas especializadas mientras sus pares ingleses, incluidos los Oasis, comenzaban a desfilar en sus shows. La edición de un disco en vivo no hizo más que confirmar que no había demasiado tiempo para sentarse a componer, sus vidas habían transcurrían entre vans de giras, aviones, hoteles, kilómetros de carreteras…y chicas, después de todo Coldplay es una banda de rock. El romance de Chris Martin con Gwyneth Paltrow ocupó los tabloides de todo el mundo, aumentando aún más la fama de la banda. Pero los máximos protagonistas de esta historia de amor supieron guardar la discreción necesaria para no sucumbir ante un vendaval de publicaciones con sus rostros. Ahora sí, tiempo de parar, descansar y preparar un nuevo material. X & Y apareció en el año 2005, y si bien no mostró lo mejor de la banda, comenzó a ubicarlos en un panorama distinto al que habían recorrido hasta ahora. El compromiso de Martin con diferentes causas: en sus manos comenzaba a verse un logotipo bastante llamativo. Chris apoyaba la campaña Make Trade Fair, siendo una de las celebridades que defienden el comercio justo alrededor del mundo.
Música, familia y política
En poco tiempo, menos de 10 años (la banda se formó en 1997) Coldplay supo dejar sus canciones por encima de sus vidas. Seguramente esto fue lo que siempre consideraron esencial para una carrera con más de 30 millones de discos vendidos, algo inhabituad para una banda que crece y se desarrolla en medio de un cambio tecnológico revolucionario. Las compras de material original han descendido notablemente, pero Coldplay es la excepción a una regla cada vez más difícil de asimilar para la industria. Ellos mismos han criticado últimamente a su propia disquera y su futuro parece estar abierto a diversas posibilidades. Por lo pronto Coldplay edita en el 2008 Viva la Vida or Death and All his Friends, un combinado castellano-inglés que habla del profundo interés de una banda por sobre su propio mundo. El disco fue producido por Brian Eno (sí, el ex productor de U2), alguien que recomendó prestarle más atención a las ideas que la banda solía descartar. Un consejo fácil de apreciar en su primer sencillo, Violet Hill, quitándose tanta amabilidad de encima y reconociendo que tiene todo para ser la banda más grande del mundo.